Juego de vinajeras litúrgicas en cristal y latón dorado
Elegante conjunto de vinajeras diseñado para el servicio del altar, compuesto por dos jarritas de cristal sobre bandeja decorativa de inspiración simbólica. El diseño artístico evoca motivos marinos y peces, elementos profundamente vinculados a la tradición cristiana primitiva, donde el pez representa a Cristo y la fe de la Iglesia.
La composición une funcionalidad litúrgica y riqueza ornamental, ofreciendo una presentación digna para el momento del ofertorio en la celebración eucarística.
Materiales y diseño
El conjunto está formado por dos buretas de cristal transparente con base metálica dorada, que aportan estabilidad y protección durante el uso. Cada vinajera incorpora tapa metálica con cruz superior, facilitando su identificación y manipulación durante la liturgia.
La bandeja soporte, realizada en latón dorado, presenta un diseño escultórico inspirado en formas marinas, con peces estilizados que aportan un carácter simbólico y distintivo al conjunto.
El contraste entre el brillo del metal dorado y la transparencia del cristal crea una estética armoniosa, adecuada tanto para templos clásicos como contemporáneos.
Características técnicas
- Componentes: 2 vinajeras de cristal + bandeja decorativa
- Material: cristal y latón dorado
- Capacidad aproximada: 100 cc por vinajera
- Altura de las vinajeras: aprox. 12 cm
- Longitud de la bandeja: aprox. 23 cm
- Tapones: metálicos con cruz litúrgica
- Estilo: simbólico clásico con inspiración paleocristiana
Uso litúrgico
Destinadas a contener el agua y el vino utilizados en la celebración de la Eucaristía. Su diseño facilita una manipulación segura durante el ofertorio y aporta una presencia solemne sobre el altar.
Especialmente adecuadas para parroquias, capillas o comunidades que buscan un conjunto funcional con un diseño simbólico diferenciado.
Símbolo eucarístico con carácter artístico
Este juego de vinajeras combina tradición, simbolismo cristiano y calidad en los materiales, ofreciendo una pieza litúrgica que une utilidad práctica y significado espiritual, enriqueciendo la dignidad de la celebración.


